La ciudadana Norma D’Addato Regner es como tantos, familiar de una víctima de la violencia urbana. Y en su carácter de marplatense preocupad por los hechos que ocurren en la ciudad, le envió una carta al intendente Gustavo Pulti exigiéndole atención en diversos temas. Y principalmente hace mención a un hecho ocurrido frente al Palacio Comunal el pasado 5 de noviembre cuando en medio de una movilización de taxistas, algunos manifestantes pasearon un féretro.
A continuación la carta de la señora Norma D’Addato Regner al intendente:
“En mi carácter de ciudadana marplatense me dirijo a Ud. a los efectos de manifestarle mi disconformidad y repudio respecto a los hechos y actos violentos que se llevaron a cabo en este municipio el día 5 de Noviembre próximo pasado.
Como Ud. bien sabe soy esposa de un fallecido en forma violenta. Mi esposo salió de casa el 21 de junio de 2007 y en la puerta del living a las 17.50 hs, cuando se disponía a salir, dijo "voy a buscar unos repuestos para el auto, a camperas GOUT y no vuelvo tarde ¿cenamos temprano hoy?" Y con la nena no volvimos a escuchar su voz ni a verlo vivo nuevamente. Una hora y cuarenta minutos después yacía inerte, tirado en la Av. Juan B. Justo, luego de ser atropellado, presentando un cuadro de muerte cerebral provocado por una fractura de base de cráneo que le provoco: ó el efecto látigo de la cabeza al volar su cuerpo luego de ser embestido, por el cimbronazo del impacto, ó por el golpe de la misma contra el pavimento. A las 22.00 hs de ese mismo día falleció en una camilla del shock room del HIGA. Y pese a que pronto se cumplen 17 meses de su partida con mi pequeña hija aún esperamos que venga temprano a cenar y no podemos entender lo que sucedió, y por no entenderlo tampoco lo aceptamos y al no aceptarlo continuamos esperandolo.
¿Porqué le cuento esta historia? Mi hija y yo somos víctimas indirectas de la muerte violenta y sufrimos día a día sus consecuencias a raíz del impacto que provocó en nosotras la pérdida violenta, inesperada, injusta y brusca de la vida de mi marido. Leyó bien, víctimas indirectas, no solo familiares de una víctima, somos víctimas.-
Toda muerte deja secuelas en los que sobreviven a un ser querido, y mucho más profundas y dolorosas son esas secuelas cuando provienen de la pérdida de ese ser a causa de una muerte violenta, abrupta, sin sentido. Aquel que sufrió este tipo de pérdidas se transforma en víctima de esas secuelas.
En realidad ninguna muerte tiene sentido, pero la vida nos prepara para sobrellevar la muerte de un anciano o de una persona muy enferma, pero para lo imprevisto nunca estamos suficientemente preparados. ¿Qué responderle a una niña de 8 años cuando le pregunta porque ya no tiene papá a una edad temprana en que la mayoría de los chicos de su colegio tienen a sus padres vivos?
Por todo lo expuesto, y por ser precisamente víctima de las consecuencia de una muerte violenta, es que repudio ese gesto malsano. Si, malsano en todo el sentido de la palabra. Dañoso por demás para los que hemos padecido la violencia en carne propia.
Ver pasear ese ataúd y como lo arrojaban en el municipio trajo a mi mente imágenes del sepelio de mi marido y de tantos otros velatorios que he presenciado. Ver la exposición de ese ataúd, fue algo macabro, que solo puede pasar por la mente de gente que nada perdió en la vida, gente a quien para nada le preocupa herir los sentimientos de otro, gente que está sumándose a una causa ajena pero común a todos, con el solo objetivo de obtener algún tipo de beneficio personal. También recordé a cierto político que en un acto público prendió fuego un ataúd. ¿Habrá tenido alguna connotación política el ataúd del 5 de noviembre?
Con la vida no se juega y tampoco con la muerte. Esa gente ese día, estaba jugando con nuestro dolor, estaba usando nuestro dolor en pos de algo ¿de qué? Dudo que haya sido en procura de un beneficio general. Hay formas y formas de manifestar el desacuerdo hacia la gestión de un funcionario determinado y, honestamente, no creo que esa haya sido la indicada en ese caso concreto. Ni en ese ni en ningún otro caso se debe jugar con ó usar el dolor de terceros.
Los que portaban ese ataúd, así como los que los secundaban y arengaban a la gente, pretendían presionarlo, faltando el respeto a su investidura, pero también estaban faltando el respeto nuestros muertos, a nosotros y a todos los que sufrimos por una muerte de las características descriptas.
Usted no debe tolerar esas cosas, debe reclamar respeto por nuestro dolor, nuestros sentimientos y también por su investidura. Estas cosas no pueden ni deben ser pasadas por alto. Esos actos vandálicos deben ser denunciados públicamente y a la justicia. Esos actos eran una abierta, lisa y llana incitación a la violencia. Usted debe manifestarse contra todo tipo de violencia. Están las fotos, los videos y además cuenta con testimonios de gente que observó y conoce quienes fueron los violentos incitadores.
Una cosa es decir abiertamente que su gestión no gusta, no conforma, y hacer públicos los actos que consideramos erróneos ó dirigidos a beneficiar solo a ciertas personas, y otra cosa muy distinta es ejecutar actos violentos para demostrar esa disconformidad. Eso usted NO DEBE permitirlo.
Se comenta en la calle que Ud. en plena campaña electoral prometió cosas a mucha gente en forma particular, prometió cosas que luego no cumplió y se encuentran relacionadas a puestos vinculados a la seguridad. Y que precisamente lo que le estaban reclamando en esa oportunidad, aprovechando lo que debió ser una marcha pacífica en repudio a la inseguridad y a la falta de justicia, fue el cumplimiento de sus promesas. No me refiero a promesas efectuadas a los Sres. Taxistas, que si existieron las desconozco, hago alusión a otras personas que no pertenecen a ningún gremio y que Ud. bien sabe de quienes se trata. Gente que golpea las puertas de su despacho pidiendo audiencias, gente que ha sido recibida anteriormente por usted, gente a quien usted supuestamente les ha prometido algo.
Le pido por favor que si eso que se comenta es verdad, así como no ha cumplido otras cosas, no cumpla con esas promesas. Esa gente no puede estar a cargo de nada que tenga que ver con la seguridad en nuestra ciudad. Alguien que utiliza medios violentos y esgrime un ataúd, no puede estar desempeñando ningún puesto relativo a la seguridad.-
Soy una crítica de sus actos y de su gestión en el municipio. A decir verdad no me gusta la gestión que está realizando, la he criticado públicamente y lo seguiré haciendo hasta que me demuestre que se ha vuelto un funcionario digno de mi confianza, pero eso no es obstáculo para que desprecie esas actitudes y me solidarice con usted en esta ocasión. ¡Cómo me gustaría poder respaldarlo y no solamente en un acto de repudio, sino por estar conforme con sus actos como intendente! ¡Por favor demuéstreme que puedo confiar en su gestión y no solamente criticarla! No lo cuestiono a Ud. por pertenecer a un determinado partido político y yo ser oposición. No tengo militancia política alguna, no me mueven intereses políticos y lo cuestiono porque no me gustan los resultados que veo luego de 11 meses de gestión.
No compré ninguna mercadería que se vendió en época pre-electoral. Esos productos siempre vienen fallados. No creo en las promesas de campaña ni en los políticos. Afortunadamente no acostumbro a comprar mentiras. Al momento de votar no me base en ideologías políticas ni en promesas de marketing vacío.
Puedo decirle que mi padre se arrepiente a diario de haberlo votado y que ese no es mi caso pues en Mar del Plata le di mi voto de confianza al escribano Guillermo Castello. Y me encantaría poder decir antes que termine su gestión que me arrepiento de no haberlo votado porque Ud. realmente va a hacer algo bueno en Mar del Plata ¿podré arrepentirme de eso? Es sus manos está hacer que aquellos que no lo votamos podamos arrepentirnos de no haber confiado en Ud. y al mismo tiempo lograr que los que hoy se arrepienten de haberlo votado dejen de lado todo remordimiento y culpa y tengan el día de mañana la certeza de no haber errado el número de boleta que pusieron en el sobre en el cuarto oscuro ¿Será capaz de lograrlo? ¡No se imagina como me gustaría haberme equivocado al no votarlo! No soy necia y se reconocer mis errores.
Aclarados esos dos puntos me gustaría que viera la posibilidad de concederme una audiencia para conversar de temas de interés al bien común de los marplatenses. No lo hago como integrante de ninguna ONG ni de partido político alguno, lo hago en forma personal, como marplatense, como madre de una criatura de 9 años y como hija de adultos mayores. La seguridad de mi hija y la de mis padres me preocupan demasiado y observo cosas que pueden ser subsanadas con una pequeña intervención suya.
No voy a mentirle ni a mentirme, eso no podría perdonármelo a mí misma jamás. Me interesa el tema de la seguridad pero no soy ninguna experta en eso. Mi meta es el bienestar de mi hija y el de mis padres, y de rebote el resto del mundo. Antes, cuando vivía mi marido, no me ocupaba de estas cosas. No estaba sola en la crianza de Agustina. Pero desde que él no está y pesa sobre mis espaldas el doble de responsabilidades que antes, estoy más que preocupada por el futuro de mi hija. Para que mi hija pueda tener un futuro seguro debe vivir en una sociedad segura. Y esa sociedad necesita cambios. Puedo controlar a mi hija mientras este bajo mi mirada protectora, pero en unos años va a querer salir con sus amigas, sin su madre, y lo que veo en la calle no me gusta nada como para dejar a mi hija salir como salía Ud., su esposa, sus amigos o como mis amigas y yo misma lo hacíamos cuando adolescentes.-
Sin otro particular, reiterando mi repudio a los actos vandálicos llevados a cabo el día 5 de noviembre, y esperando me conceda la audiencia solicitada, saludo a Ud.”
sábado, 22 de noviembre de 2008
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